PREVENCIÓN SOCIAL DEL DELITO E INSERCIÓN SOCIAL DE JÓVENES

PREVENCIÓN SOCIAL DEL DELITO E INSERCIÓN SOCIAL DE JÓVENES

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PREVENCIÓN SOCIAL DEL DELITO E INSERCIÓN SOCIAL DE JÓVENES EN RIESGO
EN NICARAGUA
Las políticas y programas implementados por el Gobierno de
Reconciliación y Unidad Nacional (GRUN), así como la visión y
perspectiva de la nueva forma de conceptualizar la seguridad ciudadana
en todas sus representaciones y modalidades, han logrado que Nicaragua
alcance y reafirme su condición como el país más seguro de
Centroamérica. El GRUN ha aplicado la estrategia de seguridad
preventiva y proactiva a través del Modelo de Seguridad Comunitario,
que prioriza la seguridad de las personas, las familias y las
comunidades en el campo y la ciudad, elevando la seguridad ciudadana a
política pública, contenidas en el Plan Nacional de Desarrollo Humano
(PNDH), en las que define que la Seguridad ciudadana es el derecho que
asiste a cada persona nacional y/o extranjera que se encuentre en
alguna parte del territorio nacional, de desarrollar su vida cotidiana
con el menor nivel posible de amenazas a su integridad personal, a sus
bienes y a sus derechos cívicos. El GRUN entiende la seguridad
ciudadana en dos dimensiones: una dimensión cuantitativa que permite
analizar los indicadores de pobreza, desempleo, analfabetismo,
alcoholismo, violencia, drogadicción y problemas de salud; y una
dimensión cualitativa que refiere al valor de la dignidad humana, a la
participación de las personas en los asuntos de la comunidad, a la
restitución y respeto de los derechos de las personas, y a la
promoción del uso positivo del tiempo libre de los jóvenes y adultos.
Partiendo de estas dos dimensiones y considerando que el sujeto y
actor de la seguridad ciudadana, es la población misma a través del
Poder Ciudadano, el GRUN considera necesario impulsar esta concepción
con acciones que permitan aumentar la efectividad de las medidas
preventivas, mientras continúan obrando resultados las medidas
estructurales contra la pobreza y el desempleo. En tal sentido el
PNDH, reconoce que es preciso que las personas, las familias y las
comunidades; particularmente las familias se conviertan en el eje
fundamental de la seguridad ciudadana. En ese marco, se promueve: i)
Que los jóvenes, los niños, niñas y los grupos étnicos y afro
descendientes reciban un tratamiento especial; ii) La prevención de la
violencia familiar e intrafamiliar; iii) La prevención y atención de
la niñez y adolescencia en riesgo y iiii) La capacitación escolar y
laboral a los privados de libertad para disminuir la reincidencia y
garantizar la reinserción social.
A razón de estos lineamientos la Policía Nacional de Nicaragua,
gestiona la seguridad ciudadana desde un modelo policial definido por
ley1: “La Policía Nacional se organiza en un Modelo Preventivo,
Proactivo y Comunitario, con la participación protagónica de los
habitantes, la familia y la comunidad, cuyo objetivo es desarrollar de
forma coherente y de manera sistemática las relaciones entre la
institución y la población en todo el territorio nacional, orientada a
la prevención del delito, la seguridad de las personas y sus bienes,
contribuyendo a alcanzar una mejor calidad de vida de las familias
nicaragüenses”.
Privilegiando dentro de este modelo a los y las niñas, adolescentes y
jóvenes, creándose la especialidad policial Dirección Asuntos
Juveniles, “…. especialidad responsable de definir, promover y
ejecutar estrategias de prevención, protección y de reinserción social
de niñas, niños, jóvenes y adolescentes en situación de riesgo y
vulnerabilidad, contribuyendo a la restitución de sus derechos y a la
integración plena a su familia y a su comunidad”2.
El modelo de atención a jóvenes con dificultades conductuales,
sustentado en que la seguridad ciudadana es un principio compartido,
constituyéndose dentro de la institución policial en un Modelo
sistematizado, proceso que consideró los ejes: a) participación
comunitaria, b) interés superior de la niñez, adolescencia y juventud,
c) no discriminación (enfoque de derecho), d) Responsabilidad
compartida y coordinada con los diferentes actores; e) gestión
Interinstitucional, f) Participación infantil- juvenil, g) Enfoque de
género.
En la implementación del modelo policial se reconocen los roles
diferenciados que por razón de género desempeñan los jóvenes en el
ciclo de la violencia y delincuencia que les afecta, por ello y en
obediencia a los principios doctrinales de la institución policial, el
Modelo de atención a la problemática de los y las adolescentes y
jóvenes se gestiona observando transversalmente los principios de
Respeto a los Derechos Humanos, Equidad de Género y Vocación de
Servicio, contenidos en la ley 8723; además de incorporar la
diversidad lingüística, cultural y territorial de los pueblos étnicos
y afro descendientes de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe
Nicaragüense y Alto Wangki Bocay. Observación multi étnica, multi
lingüística y multicultural elevada a política pública por el GRUN y
contenida en el PNDH4.
El Modelo implica la implementación de planes de intervención
psicosocial comunitarios a nivel territorial, a partir de micro
localizar los factores de riesgo, que exponen a situación de
protección a los sectores sociales más vulnerables, en especial a la
niñez, adolescencia y jóvenes; observando y fortaleciendo los factores
de protección, que contribuyan a una cultura de paz, de resolución
pacífica a los conflictos y de renuncia al uso de armas. De forma
complementaria el Modelo contempla un componente educativo dirigido a
crear y/o fortalecer competencias, habilidades, cambio de actitud y
aptitud para la empleabilidad y el emprendedurismo, con una oferta
académica de 85 cursos técnicos, adicionalmente el equipamiento (no
reembolsable) según el curso. Cuando la opción es la empleabilidad, el
joven recibe un acompañamiento antes y durante se inserta al mercado
laboral, acompañamiento que involucra a las familias, instituciones de
estado y empresa privada.
Las diferentes iniciativas de proyecto y el modelo mismo de atención,
son social y técnicamente replicables en otro contexto relacionado con
la prevención de la violencia y delincuencia que afecte el tejido
social de las personas, familias y comunidades a partir de que el
modelo utiliza de forma intensiva el deporte, el arte y la cultura
como herramientas para la prevención social. Herramientas que por su
naturaleza son integradoras entre diferentes grupos sociales,
económicos y generacionalmente diferentes, evidenciándose de forma
empírica, a la institución policial, que estas herramientas fácilmente
rompen barreras y divisiones intergrupales.
La gestión policial en la prevención del delito y la violencia que
afecta a adolescentes y jóvenes, ha permitido validar el modelo tanto
en su aspecto de pertinencia, desde el momento que el mismo está
alineado a las políticas y estrategias de país, implementadas para la
restitución de derechos y reinserción familiar, social y laboral de
los jóvenes con problemas conductuales. Además de la pertinencia, el
modelo se alinea con las diferentes estrategias y planes de seguridad
ciudadana, implementadas por la institución policial en la
articulación de esfuerzos inter institucionales, inter disciplinarios
y multi sectoriales, para la atención diferenciada e integral,
observando aspectos de géneros, roles diferenciados en el ciclo de la
violencia y aspectos de orden cultural, étnicos y lingüísticos,
permitiendo que las fuerzas policiales, sean distinguidas por la
población joven, por su carácter preventivo y persuasivo; por encima
de un carácter punitivo.
En el curso de la gestión para la implementación de los planes
psicosociales comunitarios y el Modelo Educativo, la institución
policial ha logrado a través de su concepción y vínculo comunitario,
la apropiación de los y las adolescentes y jóvenes permitiéndole
espacios, que le permita, desarrollar sus cualidades de liderazgo y
autoridad, contribuyendo de forma significativa a los resultados y
efectos que el modelo policial ha tenido en la población joven con
dificultades conductuales, que aún prevalece en nuestra sociedad. La
integración del liderazgo juvenil en los diferentes planes y
estrategias de seguridad ciudadana para abordar la problemática de
violencia y delincuencia que afecta a la adolescencia y juventud, ha
facilitado la acogida e involucramiento de las familias y comunidad
con el modelo policial.
La implementación del modelo, tanto en su nivel primario, secundario y
terciario, generan sostenibilidad tanto en el ámbito social, político,
interinstitucional y económico. En el ámbito social el modelo tiene
como principal sustento las personas, las familias y las comunidades;
además, el anclaje social se consolida a través de una coordinación
estrecha con los gobiernos locales en las diferentes actividades,
contenidas en los diferentes planes de intervención psicosociales
comunitarios, sumado a la responsabilidad social empresarial;
institucionalmente el modelo está alineado con la estrategia de
gobierno destinada a maximizar el uso de los recursos, aunando
esfuerzos interinstitucionales cuando un tema de política pública es
común a más de una agenda de las instituciones de Estado; la
coordinación con la clase empresarial y las casas de estudios
superiores, dan sostenibilidad y permanecía en el tiempo de los
esfuerzos dirigidos a la empleabilidad y emprendedurismo,
contribuyendo a la construcción de comunidades libres de violencia y
delincuencia.
El diseño metodológico del modelo policial de atención a jóvenes con
dificultades conductuales, esta orientado a resultados previsibles y
medibles, garantizados en la construcción de un conjunto de
indicadores6 que permite tomar el pulso del estado de riesgo de
adolescentes y jóvenes, generando los insumos necesarios para corregir
o reorientar insumos, actividades y productos de cara a los resultados
previamente definidos. Práctica que ha permitido a los funcionarios
policiales involucrados en las temáticas de jóvenes, tener un
aprendizaje continuo y un mejoramiento permanente del modelo policial
para la atención a los jóvenes en riesgo.
La vigencia del modelo y su sostenibilidad económica son previsibles
por el compromiso político del GRUN y la cooperación internacional de
las diferentes agencias donantes, entre las que podemos citar a manera
de antecedentes más inmediatos la agencia de cooperación AACID,
UNICEF, Unión Europea, Swisscontact, Noruega y Canadá /FAS. Agencias
que en los últimos tres años han financiado iniciativas de inversión
pública para la atención a los factores de riesgos y el
fortalecimiento de los factores de protección, en un ámbito de
influencia geográfica que comprende, las regiones autónomas de la
costa caribe nicaragüense (Sur y Norte), los municipios de Ciudad
Sandino y Granada (Región del Pacifico Nicaragüense) y la región
centro y Norte del país, priorizando los municipios del borde
fronterizo norte, para el fortalecimiento del tejido social de las
familias y comunidades, inscritos dentro del modelo preventivo
policial.
Actualmente se encuentran en etapa de operación las iniciativas de
proyectos “Fortalecimiento de las Estrategias de Prevención y Atención
de la Policía Nacional en la lucha contra la Violencia que Afecta a la
Juventud de los Municipios de Ciudad Sandino y Granada” financiado por
AACID y la iniciativa "Prevención y Protección a Niñas, Niños y
Adolescentes, ante la Violencia en sus distintas manifestaciones,
incluyendo la violencia por armas" financiado por UNICEF, con un área
de influencia geográfica en los municipios de Puerto Cabezas, de la
Región Autónoma del Caribe Norte Nicaragüense y los municipios de San
Lucas, Terrabona y Somoto, pertenecientes a la región central norte
del país.
1 Ley No.872 “Ley de organización, funciones, carrera y régimen
especial de seguridad social de la policía nacional”.
2 Ley 872, Capitulo II, Art. 16.
3 Ley 872, Capitulo II, Arto 5, Incisos 2,5 y 7.
4 Capitulo III.6 de la página 71 hasta página 82.
5 Belleza/barbería; Computación; Sastrería; Reparación de celulares;
Reparación de electrodomésticos; Electricidad residencial; mecánica
automotriz e inglés.
6 “Manual de indicadores de la dirección de asuntos juveniles”,
financiado por la Cooperación de la Agencia Andaluza para la
Cooperación Internacional al Desarrollo (AACID).