DECLARACIÓN INSTITUCIONAL A PROPUESTA DE LA MESA DE APOYO

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL A PROPUESTA DE LA MESA DE APOYO

DESCARGAR PDF

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL A PROPUESTA DE LA MESA DE APOYO A LAS
PERSONAS REFUGIADAS CON MOTIVO DEL DÍA UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE
LOS NIÑOS/AS
El 20 noviembre se celebra en todo el mundo el Día Universal del Niño,
que cada año recuerda la aprobación de la Convención sobre los
Derechos del Niño, el 20 de noviembre de 1989. Los 54 artículos que
componen la Convención recogen los derechos económicos, sociales,
culturales, civiles y políticos de todos los niños y las niñas. Su
aplicación es obligación de los gobiernos, pero también define las
obligaciones y responsabilidades de otros agentes como los padres,
profesores, profesionales de la salud, investigadores y los propios
niños y niñas.
La Convención sobre los Derechos del Niño protege a todos los niños y
niñas, en todas partes. Sin importar su condición jurídica, su
nacionalidad o la falta de esta, todos/as tienen derecho a estar
protegidos contra los daños; a acceder a servicios esenciales, como
salud y educación; a estar con sus familias; y a que su interés
superior oriente las decisiones que los afectan.
Millones de niños y niñas están cruzando las fronteras internacionales
huyendo de la violencia y los conflictos armados, los desastres y la
pobreza. Cientos de miles se están desplazando solos, muchos pretenden
reunirse con miembros de sus familias que ya se encuentran en el
extranjero. Otros tratan de hacer realidad las aspiraciones de sus
familias para que su generación tenga una vida mejor.
Ante la imposibilidad de hacerlo legalmente, utilizan rutas peligrosas
y recurren a contrabandistas para ayudarles a cruzar las fronteras.
Graves lagunas en la legislación, las políticas y los servicios para
proteger a los niños y las niñas refugiados y migrantes los y las
dejan sin la debida protección y atención, convirtiéndose en presas
fáciles de la trata, los abusos y la explotación.
UNICEF, indica en su informe “Ante todos son niños” de mayo de 2017
que, en la peligrosa ruta de la migración del Mediterráneo central
desde el norte de África hasta Europa, el 92% de los niños y las niñas
que llegaron a Italia en 2016 y los dos primeros meses de 2017 no
estaban acompañados, en comparación con el 75% en 2015. En 80 países
se registró por lo menos a 300.000 niños y niñas no acompañados o
separados que se trasladaban a lo largo de las fronteras en 2015-2016,
casi cinco veces más que los 66.000 que se registraron en 2010-2011.
El sistema actual está defraudando a las niños y niños refugiados y
migrantes. Los Estados tienen la responsabilidad de defender sus
derechos y protegerlos/as sin excepción alguna. Cuando los dirigentes
mundiales adoptaron la Declaración de Nueva York para los Refugiados y
los Migrantes, en septiembre de 2016, reconocieron las necesidades
acuciantes e insatisfechas de niños y niñas migrantes vulnerables
–especialmente, los y las no acompañados o separados– que no reúnen
las condiciones para beneficiarse de la protección internacional en
calidad de refugiados y que podrían necesitar asistencia.
Los derechos de la infancia no se limitan a las fronteras de los
países. Cuando los conflictos armados o los desastres, el abandono, el
abuso y la marginación impulsan a los niños y a las niñas a emigrar,
sus derechos emigran con ellos. Se requiere liderazgo con carácter
urgente para llegar a un acuerdo mundial sobre cómo proteger y
garantizar los derechos de niños y niñas en tránsito, sin importar
quiénes sean o dónde se encuentren.
Los niños y las niñas no tienen la culpa de las bombas y los tiroteos,
de la violencia de las pandillas, de la persecución, de los campos de
cultivo devastados ni de los salarios bajos que reciben sus familias y
que los obligan a dejar sus hogares. A pesar de ello se encuentran
entre las personas más vulnerables del planeta, y esta vulnerabilidad
es cada vez mayor.
A pesar de las extraordinarias y generosas medidas de ayuda que
reciben en numerosos lugares y por parte de muchas personas y
organizaciones, a los niños y las niñas y sus familias suele costarles
trabajo encontrar un lugar seguro. Los niños y las niñas refugiados y
migrantes hacen frente de forma desproporcionada a la pobreza y la
exclusión en un momento en que necesitan urgentemente servicios y
protección esenciales.
Las voces de los niños y las niñas, su situación y las dificultades a
las que se enfrentan deben convertirse en un elemento esencial de los
debates internacionales sobre la migración y el desplazamiento.
Porque antes que refugiados y migrantes, los niños son solo niños.
Niños a los que tenemos que proteger.
Niños que no tienen que ser detenidos.
Niños que tienen que estar acompañados de sus familias.
Niños que tengan la oportunidad de ir a la escuela.
Niños que no queden atrapados en guerras que nadie comprende.
Por todo esto nos sumamos al llamamiento de UNICEF y pedimos que se
ponga en marcha un plan de acción que garantice la protección y
bienestar de los niños y las niñas refugiados y migrantes. Los seis
puntos del plan son:
1.
Proteger de la explotación y la violencia a los niños refugiados y
migrantes, en particular a los no acompañados.
2.
Terminar con las detenciones de los niños migrantes o que
solicitan el estatus de refugiados, implantando una serie de
alternativas adecuadas.
3.
Mantener a las familias unidas; es la mejor forma de proteger a
los niños y dotarles de un estatus legal.
4.
Garantizar educación a todos los niños refugiados y migrantes, atención
sanitaria y otros servicios básicos.
5.
Exigir que se actúe sobre las causas subyacentes de los
movimientos a gran escala de refugiados y migrantes.
6.
Promover medidas para luchar contra la xenofobia, la
discriminación y la marginación en los países de tránsito y
destino.
Porque #AnteTodoSonNiños, nos comprometemos desde este municipio a
trasladar a todos nuestros conciudadanos y conciudadanas, la necesidad
de construir, desde lo local, un espacio de convivencia, de
integración y de solidaridad que garanticen los derechos de todos los
niños y niñas, especialmente, los más vulnerables como son los
niños/as refugiados y migrantes.