11 C UADRAGÉSIMO SEGUNDO PERÍODO ORDINARIO DE

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C UADRAGÉSIMO SEGUNDO PERÍODO ORDINARIO DE SESIONES OEA/Ser.P
3 al 5 de junio de 2012 AG/doc.5242/12 rev. 2
Cochabamba, Bolivia 20 septiembre 2012
Original: español/inglés
CARTA SOCIAL DE LAS AMÉRICAS
(Aprobada en la segunda sesión plenaria, celebrada el 4 de junio de
2012,
y revisada por la Comisión de Estilo)
LA ASAMBLEA GENERAL,
CONSIDERANDO que la Carta de la Organización de los Estados Americanos
señala que el desarrollo integral abarca los campos económico, social,
educativo, cultural, científico y tecnológico, por medio de los cuales
los países procuran alcanzar sus metas de desarrollo;
TENIENDO EN CUENTA que la Carta Democrática Interamericana reconoce
que la democracia y el desarrollo económico y social son
interdependientes y se refuerzan mutuamente; y que la promoción y
observancia de los derechos económicos, sociales y culturales son
consustanciales al desarrollo integral, al crecimiento económico con
equidad, así como a la consolidación de la democracia y el Estado de
derecho en los Estados del Hemisferio;
RECONOCIENDO que la justicia social y la equidad son esenciales para
la democracia;
CONSIDERANDO que la Carta de la Organización de los Estados Americanos
establece entre sus propósitos esenciales erradicar la pobreza
crítica;
CONSIDERANDO ADEMÁS que la pobreza crítica constituye un obstáculo al
desarrollo y, en particular, al pleno desarrollo democrático de los
pueblos del Hemisferio y que su eliminación es esencial y constituye
una responsabilidad común y compartida de los Estados americanos;
REAFIRMANDO la determinación y el compromiso de los Estados Miembros
de combatir de forma urgente los graves problemas de la pobreza, la
exclusión social y la inequidad que afectan en distinta medida a los
países del Hemisferio; de enfrentar sus causas y sus consecuencias; y
de crear condiciones más favorables para el desarrollo económico y
social con equidad para promover sociedades más justas;
CONSCIENTE de que los Estados Miembros, inspirados en los principios
de solidaridad y cooperación interamericana, se han comprometido a
adoptar y ejecutar acciones para erradicar el hambre y el
analfabetismo, ofrecer educación de calidad, ampliar el acceso a los
servicios de salud y a los servicios públicos, fortalecer la cohesión
e inclusión social, eliminar la discriminación, crear oportunidades de
trabajo decente y digno, promover la distribución equitativa del
ingreso, fomentar la plena participación de los pueblos en las
decisiones relativas a su propio desarrollo y promover y proteger los
derechos humanos;
CONVENCIDA de que tales acciones contribuirán a brindar protección
social efectiva a la población, especialmente a aquella que está en
condiciones de pobreza y pobreza extrema, a responder a situaciones de
riesgo y a evitar la transmisión intergeneracional de la pobreza y la
profundización de vulnerabilidades generadas por las crisis;
CONVENCIDA TAMBIÉN de la importancia para el desarrollo social de la
adopción de políticas que promuevan la buena gestión pública, la
transparencia, la participación ciudadana, la rendición de cuentas, el
trato imparcial de los ciudadanos ante la ley y la lucha contra la
corrupción;
REAFIRMANDO la universalidad, indivisibilidad e interdependencia de
todos los derechos humanos y su papel esencial para el desarrollo
social y la realización del potencial humano y reconociendo la
legitimidad e importancia del derecho internacional de los derechos
humanos para su promoción y protección;
TENIENDO EN CUENTA que el pleno ejercicio de los derechos económicos,
sociales y culturales requiere la adopción progresiva de medidas por
parte de los Estados Miembros, así como de la acción cooperativa
regional e internacional;
DESTACANDO que estos derechos esenciales no nacen del hecho de ser
nacional de un determinado Estado, sino que tienen como fundamento los
atributos de la persona humana; y que estos derechos humanos deben ser
reafirmados, desarrollados, perfeccionados y protegidos para
consolidar en América una cultura que se caracterice por la existencia
de instituciones democráticas, libertad personal, justicia social y el
derecho de sus pueblos a la libre determinación;
REITERANDO el compromiso de los Estados Miembros con la promoción y
protección de los derechos humanos y libertades fundamentales sin
hacer distinción de raza, nacionalidad, credo o sexo;
RECONOCIENDO además que la participación política de las mujeres, su
completa autonomía e independencia, la valorización de su papel en la
sociedad y en la economía y una educación que promueva la igualdad de
género son condiciones indispensables para el desarrollo y la
democracia en todos los países;
RECONOCIENDO TAMBIÉN la diversidad étnica, racial, cultural, religiosa
y lingüística de los pueblos de América y su aporte al desarrollo de
nuestros países, así como la necesidad de combatir la discriminación y
la exclusión social y de fomentar la inclusión, la tolerancia, el
respeto a la diversidad y la igualdad de oportunidades;
CONVENCIDA de que el desarrollo cultural es un componente fundamental
para reducir la pobreza y alcanzar la meta del desarrollo integral;
RECONOCIENDO que un medio ambiente sano es indispensable para el
desarrollo integral;
CONVENCIDA de que el desarrollo integral contribuye a crear
condiciones de seguridad;
REAFIRMANDO el valor de la solidaridad y la cooperación
interamericanas para promover el desarrollo económico, social y
cultural de los pueblos de América; y
RECONOCIENDO la necesidad de fortalecer el sistema interamericano con
un instrumento que oriente la acción y la cooperación solidaria hacia
la promoción del desarrollo integral y la observancia de los derechos
económicos, sociales y culturales, así como la eliminación de la
pobreza y la inequidad,
RESUELVE aprobar la siguiente:
CARTA SOCIAL DE LAS AMÉRICAS
CAPÍTULO I
Justicia social, desarrollo con equidad y democracia
ARTÍCULO 1
Los pueblos de América tienen una legítima aspiración a la justicia
social y sus gobiernos la responsabilidad de promoverla.
El desarrollo con equidad fortalece y consolida la democracia, en
tanto ambos son interdependientes y se refuerzan mutuamente.
Los pueblos de América tienen derecho al desarrollo en un marco de
solidaridad, equidad, paz, libertad, y los Estados el deber de
promoverlo con el fin de erradicar la pobreza, en particular la
pobreza extrema, y alcanzar niveles de vida dignos para todas las
personas.
Todas las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Los
Estados Miembros reafirman su compromiso con el respeto universal y la
observancia de los derechos humanos y de las libertades fundamentales
como elementos esenciales para lograr la justicia social y fortalecer
la democracia.
ARTÍCULO 2
La promoción y observancia de los derechos económicos, sociales y
culturales son consustanciales al desarrollo integral, al crecimiento
económico con equidad y a la consolidación de la democracia en los
Estados del Hemisferio.
Los Estados Miembros se comprometen a promover y a lograr
progresivamente la plena efectividad de los derechos y principios
económicos, sociales y culturales a través de las políticas y
programas que consideren más eficaces y adecuados a sus necesidades,
de conformidad con sus procesos democráticos y recursos disponibles.
ARTÍCULO 3
Los Estados Miembros, en su determinación y compromiso de combatir los
graves problemas de la pobreza, la exclusión social y la inequidad y
de enfrentar las causas que los generan y sus consecuencias, tienen la
responsabilidad de crear las condiciones favorables para alcanzar el
desarrollo con justicia social para sus pueblos y contribuir así a
fortalecer la gobernabilidad democrática.
Los Estados Miembros fortalecerán y promoverán las políticas y los
programas dirigidos al logro de sociedades que ofrezcan a todas las
personas oportunidades para beneficiarse del desarrollo sostenible con
equidad e inclusión social.
ARTÍCULO 4
Cada Estado tiene la responsabilidad primordial de su desarrollo y, al
elegir su sistema económico y social dentro de un marco de democracia,
debe buscar el establecimiento de un orden económico y social más
justo que permita y contribuya a la plena realización de la persona
humana.
En este sentido, reafirman el imperativo de que la comunidad
hemisférica apoye los esfuerzos nacionales de desarrollo, consecuente
con los principios de la Carta de la Organización de los Estados
Americanos, y el compromiso de los Estados Miembros de profundizar la
solidaridad y la cooperación interamericana en materia de desarrollo.
ARTÍCULO 5
El combate a la corrupción y a otras prácticas no éticas en los
sectores público y privado fortalece una cultura de transparencia y es
fundamental para el crecimiento a largo plazo y la reducción de la
pobreza.
CAPÍTULO II
Desarrollo económico inclusivo y equitativo
ARTÍCULO 6
La persona humana es el centro, participante y beneficiario principal
del proceso de desarrollo económico inclusivo, justo y equitativo.
En tal sentido, la formulación e implementación de políticas
económicas y sociales adecuadas y transparentes por parte de los
Estados Miembros profundizarán el desarrollo económico, fomentando la
inversión y la generación de empleo en todos los sectores y reduciendo
las inequidades en el ingreso. Son objetivos importantes de esas
políticas la lucha contra la pobreza, la reducción de las
desigualdades sociales, el fomento de la igualdad de oportunidades y
mejoras de los niveles de vida. Ello requiere de esfuerzos tanto de
los gobiernos como del conjunto de la sociedad civil.
ARTÍCULO 7
Los Estados Miembros harán esfuerzos en el plano nacional e
internacional, según sea apropiado, basados en el respeto por los
derechos humanos y el Estado de derecho, dentro del marco de las
instituciones democráticas, para eliminar los obstáculos al desarrollo
con miras a lograr la plena vigencia de los derechos civiles,
políticos, económicos, sociales y culturales.
ARTÍCULO 8
La promoción del trabajo decente, la reducción del desempleo y del
subempleo y la atención a los desafíos del trabajo informal son
elementos esenciales para alcanzar el desarrollo económico con
equidad.
El respeto de los derechos de los trabajadores, la igualdad de
oportunidades en el empleo y la mejora de las condiciones de trabajo
son elementos esenciales para lograr la prosperidad. La cooperación y
el diálogo social entre representantes de los gobiernos, los
trabajadores, empleadores y otras partes interesadas promueven una
buena gestión y una economía estable.
El respeto de la Declaración de la Organización Internacional del
Trabajo relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el
Trabajo y su Seguimiento, de 1998, ayuda a fomentar una fuerza de
trabajo de calidad que impulsa el progreso económico y social, el
crecimiento sostenido y equilibrado y la justicia social para los
pueblos del Hemisferio.
ARTÍCULO 9
Los Estados Miembros promoverán y ejecutarán políticas públicas
dirigidas al desarrollo económico con justicia social, reconociendo la
importancia de los programas que contribuyan a la inclusión y cohesión
social y generen ingresos y empleo. Asimismo, en el marco de sus
estrategias nacionales, continuarán instrumentando políticas
económicas encaminadas al mejoramiento de la competitividad.
En este sentido, reconocen el importante papel de las micro, pequeñas
y medianas empresas, así como el de las cooperativas y otras unidades
de producción que contribuyen a la plena incorporación en el mercado
laboral de mujeres y jóvenes, así como de personas con discapacidad y
otros grupos excluidos.
El sector empresarial desempeña un papel importante en la creación de
empleo, la expansión de oportunidades y contribuye a la reducción de
la pobreza. Las políticas públicas y los marcos regulatorios deben
facilitar la creación de nuevas empresas y la incorporación del sector
informal en la economía formal.
ARTÍCULO 10
Los Estados Miembros promoverán, con participación del sector privado
y la sociedad civil, el desarrollo sostenible por medio del
crecimiento económico, el desarrollo social y la conservación y uso
sostenible de los recursos naturales.
Asimismo, reconocen que la inversión pública y privada para la
capacitación de recursos humanos, la infraestructura física, la
investigación científica y tecnológica y la innovación es fundamental
para reducir las desigualdades y promover el desarrollo económico
inclusivo, justo y equitativo.
ARTÍCULO 11
Un sistema de derechos de propiedad debería ofrecer a los pueblos de
América seguridad jurídica, facilitar la formación de capital y
promover el desarrollo económico con justicia social, todo lo cual
contribuye a su prosperidad.
CAPÍTULO III
Desarrollo social, igualdad de oportunidades y no discriminación
Artículo 12
Los Estados Miembros tienen la responsabilidad de promover y alcanzar
el desarrollo social con igualdad e inclusión social para todos.
Artículo 13
Los Estados Miembros reconocen que la familia es la unidad natural y
fundamental de la sociedad y que tiene derecho a ser protegida por la
sociedad y el Estado. Como base del desarrollo humano, la familia debe
ser el eje de las políticas y programas de desarrollo social, así como
de los planes de acción dirigidos a su fortalecimiento y el de sus
miembros.
Artículo 14
Los Estados Miembros tienen la responsabilidad de desarrollar e
implementar políticas y programas de protección social integral, con
base en los principios de universalidad, solidaridad, igualdad, no
discriminación y equidad que den prioridad a las personas que viven en
condiciones de pobreza y vulnerabilidad y tomando en cuenta sus
circunstancias nacionales.
Artículo 15
===========
Los Estados Miembros reconocen las contribuciones de los pueblos
indígenas, afrodescendientes y comunidades migrantes al proceso
histórico continental e insular y promoverán su valoración.
Los Estados Miembros también reconocen la necesidad de adoptar
políticas para promover la inclusión, prevenir, combatir y eliminar
todo tipo de intolerancia y discriminación, especialmente la
discriminación de género, étnica y racial para resguardar la igualdad
de derechos y oportunidades y fortalecer los valores democráticos.
Artículo 16
El acceso justo, equitativo y no discriminatorio a los servicios
públicos básicos es esencial para el desarrollo integral.
ARTÍCULO 17
Los Estados Miembros reafirman que el goce del grado máximo de salud
que se pueda lograr es uno de los derechos fundamentales de todo ser
humano sin discriminación y reconocen que la salud es una condición
fundamental para la inclusión y cohesión social, el desarrollo
integral y el crecimiento económico con equidad. En este contexto, los
Estados Miembros reafirman su responsabilidad y compromiso de mejorar
la disponibilidad, el acceso y la calidad de los servicios de atención
de la salud. Los Estados Miembros están comprometidos con estos
esfuerzos nacionales en materia de salud de acuerdo con los principios
promovidos por la Agenda de Salud para las Américas 2008-2017: los
derechos humanos, la universalidad, la integralidad, la accesibilidad
e inclusión, la solidaridad panamericana, la equidad en salud y la
participación social.
Los Estados Miembros afirman su compromiso de promover formas de vida
sana y de fortalecer su capacidad para prevenir, detectar y responder
a enfermedades crónicas no contagiosas, enfermedades infecciosas
actuales y emergentes y a los problemas de salud relacionados con el
medio ambiente. Los Estados Miembros también se comprometen a promover
el bienestar de sus pueblos mediante estrategias de prevención y
atención y, en asociación con organizaciones públicas o privadas, a
mejorar el acceso a la atención de la salud.
ARTÍCULO 18
Toda persona tiene derecho a una alimentación adecuada sin
discriminación. Los Estados Miembros se comprometen a realizar los
esfuerzos necesarios para erradicar el hambre y la desnutrición.
Los Estados Miembros se comprometen a tomar las medidas necesarias
para la plena realización del acceso a una alimentación adecuada, sana
y nutritiva, incluyendo medidas que promuevan las condiciones para que
ninguna persona padezca de hambre.
ARTÍCULO 19
Toda persona tiene derecho a la educación sin discriminación. El
acceso a una educación de calidad en todos los niveles y modalidades
es vital para lograr mayor equidad, mejorar los niveles de vida,
fomentar el desarrollo sostenible, desarrollar el capital humano,
reducir la pobreza, fortalecer las instituciones democráticas,
transmitir valores cívicos y sociales, formar ciudadanos responsables
y comprometidos con la sociedad, y promover la inclusión social.
Los Estados Miembros se comprometen a asegurar el acceso equitativo y
universal a la educación primaria y secundaria de calidad y a promover
el acceso a la educación en todos los niveles con un enfoque
inclusivo, en particular la educación de la primera infancia en el
marco de las legislaciones internas.
ARTÍCULO 20
Los Estados Miembros reconocen que el agua es fundamental para la vida
y básica para el desarrollo socioeconómico y la sostenibilidad
ambiental y que el acceso no discriminatorio de la población al agua
potable y a los servicios de saneamiento, en el marco de las
legislaciones y políticas nacionales, contribuye al objetivo de
combatir la pobreza.
Los Estados Miembros, con base en sus realidades nacionales, se
comprometen a continuar trabajando para garantizar el acceso al agua
potable y a los servicios de saneamiento para las presentes y futuras
generaciones.
ARTÍCULO 21
===========
La lucha contra la pobreza, la reducción de las inequidades, la
promoción de la inclusión social, así como la conservación y el uso
sostenible de los recursos naturales son desafíos fundamentales e
interrelacionados que enfrenta el Hemisferio; y la superación de estos
desafíos es esencial para alcanzar el desarrollo sostenible.
Los Estados Miembros deberán adoptar y ejecutar, con la participación
del sector privado y de las organizaciones de la sociedad civil,
estrategias, planes y políticas para enfrentar estos desafíos como
parte de sus esfuerzos para el desarrollo y para el beneficio y el
goce de todas las personas y generaciones.
Artículo 22
===========
Los desastres naturales y los provocados por el hombre afectan tanto a
las poblaciones como a las economías y al medio ambiente. Reducir la
vulnerabilidad de los países frente a estos desastres, con especial
atención a las regiones y comunidades más vulnerables, incluidos los
segmentos más pobres de las sociedades, es esencial para garantizar el
progreso de nuestras naciones y la búsqueda de una mejor calidad de
vida.
Los Estados Miembros se comprometen a mejorar la cooperación regional
y a fortalecer su capacidad nacional técnica e institucional para la
prevención, preparación, respuesta, rehabilitación, resiliencia,
reducción de riesgos, mitigación del impacto y evaluación de los
desastres. Los Estados Miembros también se comprometen a enfrentar los
impactos de la variabilidad climática, incluidos los fenómenos de El
Niño y La Niña, y los efectos adversos del cambio climático que
representan un aumento de los riesgos para todos los países del
Hemisferio, en particular para los países en desarrollo.
Artículo 23
===========
El desarrollo científico y tecnológico contribuye a reducir la
pobreza, mejorar la calidad de vida y alcanzar el desarrollo integral.
Por ello, resulta necesario aumentar las inversiones en educación,
infraestructura científica e investigación aplicada, así como adoptar
medidas para la promoción y desarrollo efectivo del talento científico
y garantizar que el aumento de la productividad y otras ventajas
resultantes de la aplicación de las innovaciones beneficien a todos.
CAPÍTULO IV
Desarrollo cultural, diversidad y pluralidad
ARTÍCULO 24
El desarrollo cultural es un elemento clave para el desarrollo social
y económico de los pueblos que favorece la creatividad y la innovación
así como la inclusión y la cohesión social.
En tal sentido, los Estados Miembros se comprometen a impulsar
políticas de desarrollo cultural inclusivas y participativas que
incluyan programas de apoyo a industrias culturales y creativas; de
preservación y protección del patrimonio cultural, y de respeto y
promoción de la diversidad cultural.
ARTÍCULO 25
Los Estados Miembros reconocen que las personas, individual y
colectivamente, son las protagonistas y las beneficiarias del
desarrollo de la cultura, lo que implica su participación en la
formulación e implementación de políticas culturales. Al respecto,
fomentarán la participación de las personas en la vida cultural en un
marco de pluralidad y respeto a la diversidad de las expresiones
culturales, la inclusión social, el mejoramiento de la calidad de vida
de todos los pueblos, el fortalecimiento de su identidad y dignidad, y
la preservación y difusión del patrimonio cultural, en alianza con
otros actores y sectores sociales.
ARTÍCULO 26
Los Estados Miembros reconocen que en sus sociedades coexisten e
interactúan diversas culturas, por lo que es necesario fomentar
políticas y programas que favorezcan la cooperación y la solidaridad
entre las mismas, así como la participación plena y efectiva de todas
las personas y los grupos con identidades culturales en el marco de la
democracia y el respeto a los derechos humanos y las libertades
fundamentales.
Promoverán, mediante políticas y programas de interculturalidad, el
respeto por la diversidad lingüística y cultural de sus pueblos y su
acceso a oportunidades para preservar y transmitir su cultura, así
como crear y expresarse en el idioma de su preferencia. Asimismo,
asegurarán la posibilidad de que las personas escojan sus expresiones
culturales.
ARTÍCULO 27
La diversidad cultural es uno de los rasgos característicos de las
naciones y los pueblos del Hemisferio. El reconocimiento de la
igualdad de las personas dentro de la diversidad es una premisa
central para las democracias de la región. Por tanto, los Estados
Miembros se comprometen a valorar, respetar, promover y proteger la
diversidad y el diálogo culturales entendiendo que la protección de la
diversidad cultural abarca la salvaguarda de los modos de vida, los
sistemas de valores, las tradiciones y las creencias.
En ese sentido, la defensa del patrimonio cultural material e
inmaterial es de vital importancia y aparece íntimamente ligado a la
preservación, defensa y enriquecimiento de la diversidad cultural.
ARTICULO 28
Los Estados Miembros reconocen y respetan el carácter pluricultural y
multilingüe de las naciones del Hemisferio y se comprometen a promover
el respeto y el reconocimiento de las diversas culturas indígenas, así
como a alentar las relaciones interculturales armónicas. Los pueblos
indígenas tienen derecho a practicar y conservar sus tradiciones,
costumbres y conocimientos tradicionales, y merecen que la dignidad y
diversidad de sus culturas, tradiciones, historias y aspiraciones sean
respetadas y promovidas.
ARTÍCULO 29
Toda persona tiene derecho a disfrutar del patrimonio cultural y
natural. En ese sentido, los Estados Miembros se comprometen a
continuar impulsando acciones y políticas tendientes a la protección y
preservación del patrimonio cultural material, a la salvaguarda del
patrimonio cultural inmaterial, incluidas acciones de concientización
acerca del valor de ese patrimonio, al fomento de las condiciones de
su producción, reproducción y transmisión, y a la protección de los
diversos modos de creación artística y cultural. Asimismo, los Estados
Miembros tienen la responsabilidad de promover el respeto a las
creencias, tradiciones y valores de los pueblos, comunidades, grupos e
individuos.
Los Estados Miembros se comprometen asimismo a continuar protegiendo
el patrimonio natural, teniendo en cuenta la importancia que tiene
para el desarrollo sostenible la conservación de esos bienes únicos e
irremplazables.
ARTÍCULO 30
Los Estados Miembros promoverán la participación en actividades
artísticas y culturales en donde las artes y la cultura puedan
florecer y contribuir al enriquecimiento cultural. Es necesario y
pertinente que los Estados Miembros generen y garanticen un entorno
propicio para la libertad de pensamiento, expresión e información, así
como las condiciones que faciliten la expresión creativa y fomenten la
investigación e imaginación en un ambiente de tolerancia.
ARTÍCULO 31
Los Estados Miembros fortalecerán y promoverán políticas públicas para
difundir y divulgar la cultura en sus diversas manifestaciones. La
promoción de la pluralidad y diversidad de los medios de comunicación
favorece el logro de estos objetivos.
ARTÍCULO 32
En la lucha contra la pobreza y en el esfuerzo por mejorar la calidad
de vida de todos los pueblos, los Estados Miembros reconocen que
apoyar e invertir en la cultura contribuye al desarrollo económico y
social, la creación de empleos, la generación de ingresos y la
construcción de identidades culturales, especialmente entre los
adultos jóvenes.
CAPÍTULO V
Solidaridad y esfuerzo conjunto de las Américas
ARTÍCULO 33
Los Estados Miembros, inspirados en los principios de solidaridad y
cooperación interamericanas, se comprometen a aunar esfuerzos para
lograr que impere la justicia social internacional en sus relaciones y
para que sus pueblos alcancen un desarrollo integral, condiciones
indispensables para la paz y la seguridad.
El desarrollo integral abarca, entre otros, los campos económico,
social, educativo, cultural, científico, tecnológico, laboral, de la
salud y ambiental, en los cuales deben obtenerse las metas que cada
país defina para lograrlo.
L
26334.doc
a cooperación interamericana es responsabilidad común y solidaria en
el marco de los principios democráticos y de las instituciones del
sistema interamericano.
Cada Estado es responsable de su propio desarrollo. La cooperación
hemisférica contribuye a afianzar la integración regional, el diálogo
político y el multilateralismo, y complementa los esfuerzos nacionales
dirigidos a la construcción de capacidades humanas e institucionales
para el logro del desarrollo integral.
ARTÍCULO 34
La cooperación hemisférica contribuye al desarrollo integral de la
persona humana y a la eliminación de la pobreza, de la exclusión
social y de la inequidad, así como a la consolidación de la
democracia, y a la prosperidad de todos los pueblos de las Américas.
La cooperación interamericana apoya los esfuerzos de los Estados
Miembros destinados a elevar el nivel de vida de los habitantes de las
Américas. La cooperación se sustenta en el respeto, la solidaridad y
la complementariedad.
Los Estados Miembros fomentarán la participación consciente y creativa
de las personas en el proceso de desarrollo de cada país. No deberá
negarse a ningún individuo o nación la oportunidad de beneficiarse del
desarrollo.
ARTÍCULO 35
En la cooperación hemisférica los Estados Miembros promoverán
mecanismos inclusivos que favorezcan el desarrollo de acciones de
cooperación horizontal, Sur-Sur y triangular, complementando las
modalidades tradicionales de cooperación.